Yo tenía una casa y fui feliz mientras vivía en ella…

Hoy, 27 de noviembre, en la ciudad de Madrid, multitud de personas sin hogar rompen su invisibilidad, al igual que en más de 30 ciudades del país, haciendo el camino de Callao a Sol, junto con voluntarios y responsables de centros y entidades, quienes trabajan y comparten su día a día con ellos.

En la Puerta del Sol, con gran emoción, Alfredo ha dado lectura a un manifiesto:Yo tenía una casa… y fui feliz mientras viví en ella. Mi casa fue siempre mi lugar de referencia, donde me sentía seguro, acompañado y podía ser yo mismo, allí me sentía persona y formaba parte de la sociedad. …Todo mi mundo y mi vida se vinieron abajo cuando me ví fuera de mi casa, en la calle. Es en ese momento cuando eres consciente y te das cuenta de lo que pierdes y lo que significa tener una casa, un hogar”.

 Con la lectura de este manifiesto reclaman el derecho de acceso a una vivienda digna y adecuada, el derecho básico de tener un hogar.

Previo al acto de Sol, la Presidenta de la Fepsh, Julia Almansa, destacó estos datos en la presentación de la campaña 2014 de las personas sin hogar, que Fepsh promueve junto a Cáritas Española y la Federación de Asociaciones de Centros para la Integración y Ayuda a Marginados (Faciam).

Además de las personas que viven en la calle y en albergues, existen otras dos modalidades más de ‘exclusión residencial’: vivienda insegura (aquellas a punto del desahucio o en situaciones de violencia) y vivienda inadecuada (hacinamiento, infravivienda, etc.).

De hecho, la campaña reclama el derecho a una vivienda digna y adecuada, un derecho del que carecen más de 30 millones de personas en toda Europa. Con esta Campaña se pide a las administraciones públicas cambios en la ley de alquiler y de ejecución hipotecaria, el fomento del alquiler social, el acceso a la salud de este colectivo y la consideración de la vivienda como un derecho fundamental.