Algunas imágenes y mucho dolor

Algunas imágenes están quedando estos días en nuestra retina, imágenes tan potentes y reveladoras que nos dan mucho que pensar y que nos hablan de humanidad y solidaridad:

-La imagen de las personas venezolanas dando clases de español a los chicos recién llegados del África Subsahariana en el centro de dia Luz Casanova.

-La imagen de la marcha convocada ayer por Coordinadora de Barrios con un recorrido estratégico y necesario : el camino que une el Ministerio , el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid señalados con una marcha a cargo de un puñado de chicos llegados recientemente a nuestra ciudad. Un Ministerio que no ofrece la cobertura suficiente y digna en la llegada, una Comunidad Autónoma con falta de reacción y un Ayuntamiento que ofrece una respuesta de emergencia que necesita ampliarse y prolongarse.

-La imagen de la llegada de personas rescatadas por salvamento marítimo en un goteo cada día.

-La imagen de personas que, después de ser recibidas por la acogida humanitaria, no siempre suficiente en cantidad y condiciones de dignidad, son trasladadas, a los pocos días, en autobuses a diferentes puntos del Estado español como Euskadi, Madrid o Barcelona, a donde llegan sin ningún tipo de cobertura humanitaria, legal, sanitaria, económica o de cualquier otro tipo. Los datos y los números están al alcance de todos en la prensa diaria.

La respuesta ante estas llegadas es una responsabilidad política. No es la primera vez que nos enfrentamos a esta situación en la ciudad de Madrid, ya en 2014, y ante la saturación de su centro de día, Cáritas Madrid abrió uno específico para atención a las personas subsaharianas, proyecto que más tarde asumiría SERCADE.
Durante este invierno, comenzamos a vivir una situación parecida en nuestros  recursos. Los centros de la red FACIAM que son de más corta estancia y centros de día, sn los que más están recibiendo a estas personas, los centros de alojamiento y pernocta el Albergue San Juan de Dios,  CEDIA – Cáritas Madrid y los Centros de día , de Luz Casanova y de SERCADE.

La red FACIAM se coordina e interactúa para la atención a estas personas, personas que llegan en situación de alta vulnerabilidad, que acaban de pisar suelo de nuestro pais y llegan aún con heridas físicas y psíquicas del largo viaje, tiempo de espera en frontera y llegada.
Como dato, en Albergue San Juan de Dios, con su ocupación al máximo, el 1º semestre ha atendido a 53% de personas migrantes, de los cuales un 42% son procedentes de Africa Subsahariana, y 24 % de norte de áfrica, 13% de países latinoamericanos
El Centro de Dia Luz Casanova, está atendiendo a 73% de personas de origen extranjero, de las cuales 32% es población subsahariana recién llegada a nuestro país. Destacamos también las personas que vienen de Venezuela, Colombia, Cuba que suponen un 14% de las personas migrantes

En este momento, se pone de manifiesto la necesidad de recursos de acogida y emergencia, tantas veces denostada y a veces descuidada. Es necesaria una acogida suficiente y de calidad, que no deje en situación de calle a ninguna persona, una acogida desde un enfoque del cuidado y de los derechos humanos.

Las personas llegan con dolor, con miedo y con mucho sufrimiento. Necesitan nuestra protección y una acogida suficiente que evite que queden desamparados en nuestras calles. Nuestro país, nuestras comunidades autónomas, nuestras ciudades pueden darla. Nuestra sociedad puede darla. Tenemos suficiente capacidad de protección para los más vulnerables, pero para ello necesitamos la  compasión y la solidaridad tanto como la voluntad y la coordinación entre las administraciones implicadas. Cuando los migrantes llegan a nuestro país, concluye su largo y expuesto viaje, pero comienza entonces otra dura travesía, la de transitar por un país con derechos.